Archivo mensual: mayo 2010

De la lengua sudcaliforniana a la nueva tongue

Aquí en esta región del mundo, particularmente en las localidades pequeñas como Todos Santos, San Antonio o Pescadero, cuentan los ancestros que hasta hace poco había la costumbre de que los más viejos contaban con un espacio determinado dentro de la comunidad, donde lo mismo degustaban una taza de café de talega que se empapaban de las novedades y quebrantos de la región. Quizás de alguno de ellos salió un comentario que pudo interpretarse como viperino o de mal gusto, por lo que a este espacio de fraternal convivencia se le acabó conociendo como “la lengua”, donde se hablaba de todo y de todos.

Quizás no es un fenómeno muy visible hoy en día, pero si nos adentramos en los recovecos de algunas partes, aun puede verse a los viejos, muchos de ellos congregados en las franquicias “de la Lupe Camacho” o en los puestecitos amarillos del café Combate (lease con marcado acento choyero este punto), que, emulando las más delirantes visiones que harían palidecer de envidia a más de una academia platónica, desde las novedades del Peninsular o del Sudcaliforniano, o de cómo quedó el fútbol, o de los chismes de la comadre. Como en la tradición dialéctica griega, podrán parecer nimiedades que finalmente llevan a una concepción del mundo.

Mencionaba un profesor invitado del COLMEX (Guillermo Zermeño) desde su particular perspectiva de habitante de la ciudad de México, algo que llamó la atención del auditorio: que aquí, en la Baja, era el lugar idóneo para pensar, para dedicarse a la actividad intelectual o simplemente pasar un buen rato; en mi opinión, creo que un factor que ha permitido el desarrollo de esta característica tan particular de la zona se da a partir del lenguaje, puesto que a diferencia de muchas partes del país, el referirse a “el fulano” o “la zutana” no tiene una connotación peyorativa que quizás tendría el llamar así a alguien jerárquicamente superior o hasta inferior. Otro profesor de la universidad mencionaba en un trabajo que era un acercamiento a una identidad sudcaliforniana que otro factor de cohesión lo constituía nuestro particular concepto de sátira retratada en “la cura” o “la carrilla”.

Así, la pregunta sería: ¿es posible, desde la lengua, la cura o la carrilla desplegar un ejercicio de concepción del mundo? Recordemos que en la antigua Grecia y en muchas de las civilizaciones anteriores a la modernidad, no se contaba con los medios suficientes para saber con exactitud una explicación plausible de los fenómenos; desde la magia primero, y con el mito después, se trató de socavar esta inquietud. ¿Pero no presupone la intención del mito de explicar las cosas a su vez una deliberada persecución de dicha explicación mediante el desarrollo periférico de la racionalidad? La capacidad de imaginar, parafraseando a Gaos, permite a su vez la construcción libre de sistemas de conocimiento.

Actualmente, está en boga la tongue, de donde- recurriendo a la metáfora de “tongue” en su significado estricto de lengua como el organo que nos permite paladear los alimentos- a diferencia de nuestra tan choyera “lengua”- entendida como el oráculo local- los conceptos ya se encuentran masticados, y en muchos casos hasta digeridos están ya, dando lugar a una posición antagonista de las cosas. En la tongue no se mastican los acontecimientos con la dentadura de la duda, sino que se saborea sólo el bolo alimenticio de la historia y el horizonte “que se impone”, aunque muchas veces dicho bolo no nos sepa a nada.

¿Y en dónde está la tongue? La podemos ver en la reconstrucción parcial del horizonte político y social en ciernes en los medios, en la constante mutilación de la historia y las ideas (sirva como colorido ejemplo el reciente espectáculo del bicentenario presentado en esta ciudad ¿a quién rayos se le ocurre poner a Chespirito como prócer junto a Hidalgo, Juárez o Madero?) o en la retórica que sólo invoca a lugares comunes y corrientes. Volviendo a metáforas de la historia de México, en un post anterior señalé el riesgo de que se envistiera el individuo en niño héroe de una visión desfasada de su entorno y se arrojara envuelto en la bandera chovinista del choyerismo entendido como limitación desde un ficticio castillo de Chapultepec. Se me ocurre, verbi gracia, el manejo del lenguaje en las calcomanías de los suspirantes a diversos cargos de elección popular, donde lo mismo se habla de Baja California Sur como siglas que como un lugar “que se añora” o como una carrera de off-road o se cae en el pedantismo de hablar de La Paz como si fuera un libro construido por un demiurgo consciente.

Y aquí viene el nuevo papel que debería tener “la lengua” en la sociedad actual. La lengua, hecha ya no por ancianos que toman café de talega o hablan de los tiempos mejores, sino por sus sucesores, que seguramente a la salud de un frapucchino o de cualquier bebida espirituosa tomarán la iniciativa de hacer el ejercicio de ya no quedarse en el pasado, sino de trascender el presente y llevar a buen puerto desde el oasis de Herodoto (cito a otro profesor de la UABCS) una nueva manera de hacer sociedad y destino desde aquello que, citando a Ludwig Wittgenstein en el Tractatus: “Hay ciertamente, lo inexpresable. Se muestra, es lo místico”.

Otro post más desde las costas de la Península Barataria.


1999

Quisiera que fueras más que un filosofema
y disolver mi memoria en tu cúmulo de sal
para así tú y yo volver a creer
que mañana volveremos a volar
con las raíces del presente
y del pasado.

Elevo multiplicidad de oraciones a un dios
que no está ni muerto ni resucitado
sino todo lo contrario
puesto que en el oráculo de la nostalgia
te transformas en mito eleusino
o en inmanente Sísifo.

Te recuerdo a la sombra de un floreciente laurel:
¿te acuerdas cuando creíamos que algo era posible?
entre burlas al mundo colérico
inclemente y cruel
sin más ojos para oir y oídos para ver
que los de la nada
representada en las notas de sociales
o en la vacuedad del channel número 5
o en los anuncios de ocasión que suplican orgasmos a gritos.

¡Lástima que dejaste de ser laurel
para convertirte en encina!
¿Cuando fue el día en que el verbo
dejó de ser para tí carne?
¿Qué maldita hora fue aquella
en que se desgastó la capacidad de metamorfosis?


Martes de humanidades (material)

El pasado martes 4 de mayo, como algunos de ustedes saben, tuve la oportunidad de participar en el Martes de Humanidades de la universidad con el tan llevado y traído ensayo que ha sido objeto de mis obsesiones mentales de un tiempo para acá.

En este espacio subiré en breve el material relativo a la conferencia.
-Power Point
-Audio
-Escrito

Gracias a todos por su apoyo y participación.

UPDATE 10 DE MAYO:

Dirección del escrito (se puede descargar de aquí)

OTRO UPDATE 16 DE MAYO:

Dirección del audio y de la presentación en Power Point.

Otro post más desde las costas de la Península Barataria.