Archivo mensual: junio 2009

Carta para nadie (memorias de un exilio)

Buenas noches.

Hubiera querido empezar la presente diciendo que todo ha salido a pedir de boca en cuanto a mi situación personal, pero de un tiempo a la fecha no ha sido así. Lamento, primero que nada, que no nos hayamos dado la oportunidad de salir en alguna ocasión, debido a que el hecho de no estar en La Paz con regularidad me lo ha impedido.

Actualmente sigo sin tener empleo y con más incertidumbres que nunca, aunque, valga la ironía, he tenido más que una certidumbre, una certeza que cada vez se hace más fuerte: que hemos sido víctimas, tú y yo, de un sistema que se guía más por el joder al otro, por el maniqueísmo de poner más atención a los resultados que al individuo mismo, en fin. Verdades que sobra desvelar. Quisiera que la presente no se interpretara como un intento por mi parte de convertirte en lo que vulgarmente conocemos como “paño de lágrimas”, sino porque trato de entender el porqué de las cosas, y espero que tú, que lo has padecido previamente, me ayudes en este sentido.

¿Sabes? Dentro de las cosas positivas que he tenido últimamente destaca el hecho de que adquirí otro hobbie: el de la pesca. Todas las tardes me voy con mi padre y un tío a la playa, y creo yo que me sirve como terapia, puesto que al romper las olas me imagino que algún día toda la nausea que nos rodea se hará pedazos ante la mirada triunfal del hombre. Aquí pido perdón por sonar demasiado poético o rimbombante, pero casi todo el tiempo no puedo imaginarme escribiendo de otra manera, defecto incurable en mi.

También espero como sueño de toda una vida, poder poner mi granito de arena para acabar con esto. A diferencia de muchas personas a mi alrededor, confieso que creo que el hombre debe de conocerse mejor a si mismo para sobresalir como persona; no basta con tener miles de títulos y reconocimientos para ser mejor, como lo exige un supuesto principio de competitividad, sino con ser. Todos los seres humanos, desde el primero hasta el último, deben saber ser, conocerse a si mismos como proclamaban los primeros pensadores en la antigua Grecia.

Y por eso decidí seguir otro sendero distinto al que había venido tomando desde hacía años.

Quiero dedicarme al otro hobbie que tengo y que es de las pocas cosas a que les tengo realmente aprecio: al conocimiento. No a la acumulación o banalización del mismo, sino a interpretarlo. Por ello, pienso regresar a la universidad a estudiar filosofía y a combinarlo con mi profesión; sin duda habrá gente que piense con mucha razón que los libros no se comen, pero si con los medios que tenemos a nuestro alcance no podemos llegar a la plenitud del progreso laboral y social, es por algo. Debemos romper, a mi juicio, con la cultura egoísta del mi mismo y concebir a un ser humano que, repito, se conozca más allá de sus capacidades y pueda desarrollarse laboral y socialmente, con plenitud, a diferencia del conformista que busca nuestro sistema económico y social al que tacho de egoísta.

En fin, ya no te aburro con mis insensateces y espero nos veamos pronto, si el tiempo y las circunstancias nos lo permiten.

Otro post más desde las costas de la Península Barataria.