Archivo mensual: enero 2009

Algún día tuve fe (el credo del realista opus 1)

Hay días en que confieso, tengo la tentación de dejar salir al nihilista que todos llevamos dentro, y que, consciente o inconscientemente, lo escondemos tras la clásica careta del aquí no pasa nada, cuando la realidad nos arrolla inexorablemente con el tranvía de lo cotidiano.

Y no, no estoy hablando del optimismo rayano en estupidez que se nos quiere inculcar en estos días críticos. Hablo de algo mucho más profundo, que sin duda viene desde el principio de los tiempos; me refiero a aquella sensación que se debe sentir cuando se cree uno tocado por el rechazo, por la no aceptación dentro de los cánones ortodoxos en nuestra sociedad.

Alguna vez conocí a una persona que me aconsejaba en secreto no confiar en demasía de los demás, ya que la realidad muchas veces suele escupirte a la cara. ¿Pero qué pasa cuando la fe en las personas te obliga a caer rendidas a sus pies, y en un de repente, esta se evapora? Aunque algo, muy dentro de mi, me indica lo contrario. Cierro los ojos y lanzo al aire un atisbo de esperanza, el clásico ojalá.

Aunque esa persona hoy, mañana o ¿por qué no? nunca lo sepa.

Otro post más desde las costas de la Península Barataria.


El retrato

“Quisiera tener alguien a mi lado que me ayude a lanzar palabras y parábolas al viento”- empezaba el escriba a musitar en la soledad blancuzca de la habitación, que, a no ser por un ajado retrato de colores anónimos que colgaban sobre la pared, podría decirse que no había más que sombras.

“Lanzar parábolas que se disuelvan en la noche de los tiempos y suenen como réquiem en el centro de la tierra”. Como todo hombre que se precie, el soñaba con romper el mar a dentelladas, volar donde ningún arquetipo pudiera alcanzarle, abofetearle a Dios con la realidad y reprocharle a los ojos su olvido al mundo; Pero este hombre no estaba sólo.

Alguien, muy parecida a la que mostraba el retrato, pero con una sobredosis que sólo el tiempo puede provocar inexorable, le ayudaba a lanzar, si, pero orgasmos de dolor y eyaculaciones de expiación de lo que algún día fue y nunca pudo ser.

Él, filósofo desnudo y bardo desconocido, podía morir en paz esta madrugada. Morir ante la duplicidad de los marcos de la ficción del ayer y la realidad del ahora.


Galería de imagenes

Mediante este post hago la cordial invitación a los lectores de este espacio a visitar una galería que cree con mi nuevo juguetito cortesía de Santa Claus (es broma).

La dirección es: http://es.geocities.com/pbarataria83@ymail.com/

La galería aun se encuentra en proceso de construcción, así que próximamente me tocará agregar más fotos.

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